Informes
Parciales
Informe nº4
MADRID 2005: 7 DÍAS DE MARZO.
Proceso 18/01: Prueba pericial
de la fiscalía, militancia política
y Morfeo de visita en la sala de la Audiencia
Nacional.
También hubo
días de vista oral en plena Semana Santa.
Acudimos al juicio el miércoles 23. En
el subsuelo de uno de los edificios más
mediáticos de la calle Génova, se
continúa enjuiciando a más de cuarenta
jóvenes vasc@s acusad@s de participar activamente
en las organizaciones juveniles independentistas
vascas, Jarrai, Haika y Segi, que, según
la acusación actuaban bajo la dirección
política de la organización armada
vasca, “ Euskadi y Libertad “ ( “
Euskadi Ta Askatasuna, E.T.A. “ ).
En el Sótano
1 del tribunal especializado en juzgar a las personas
acusadas de delitos de terrorismo ( entre otras
competencias por razón de la materia de
acuerdo con la LECr ) con independencia de donde
se puedan haber cometido los hechos, continuó
el proceso encuadrado en el sumario 18/01, ya
en el momento procesal de la práctica de
la prueba pericial, desfilando peritos de la guardia
civil, de la policía nacional, del centro
nacional de inteligencia, que van desgranando
su teoría de que ellos tienen la convicción
de que los chicos y chicas allí sentados,
eran partícipes directos de la dinamización
del movimiento juvenil nacionalista de izquierda
vasco.
Las peticiones
de condena que pesan sobre ell@s, de 10 a 14 años
de prisión, por la aplicación de
la teoría apriorística garzoniana
y el diseño del pacto antiterrorista de
ZP-PP, de que todo forma parte de ETA, a nuestro
juicio, no se compadece con el relato fáctico
que está apareciendo en el proceso.
La jornada
del miércoles santo en una de las salas
del Sótano 1 de la AN, tuvo menos asistencia
que otras pero los procesad@s sintieron de nuevo
el calor de los suyos. Familiares y amigos estuvieron
allí un día más. Sólo
hubo proceso por la mañana y consistió
en una interminable sucesión de valoración
pericial con preguntas del ministerio fiscal tratando
de desvirtuar las manifestaciones de l@s procesad@s
los primeros días del juicio negando las
imputaciones de la fiscalía.
Los peritos,
ocultos a los ojos del público por unas
persianas colocadas en uno de los laterales de
la pecera blindada, narran sus actividades clandestinas
siguiendo a las personas procesadas a las sedes
de los partidos políticos, pinchando los
teléfonos de la casa familiar o sus móviles
y de las sedes de las organizaciones políticas,
vigilando la asistencia a las reuniones con otras
personas y grupos, controlando la participación
de algunos de ellos en movilizaciones de diverso
signo, contra la precariedad y la siniestralidad
laboral, en defensa del euskera, apoyo al movimiento
okupa, al movimiento estudiantil, de denuncia
de la represión y los malos tratos, contra
la criminalización de la juventud, en pro
de una vivienda digna, etc...
Uno de
los componentes del alto tribunal, el situado
a la izquierda desde la visión del público,
ha sido sorprendido ( se está convirtiendo
en algo habitual ) por la visita de Morfeo y ha
empezado a dar cabezadas ostensibles, quedándose
a un palmo de golpearse con la mesa tras ceder
la mano utilizada como muleta para disimular los
vaivenes de la cabeza e intentar tapar los visibles
efectos del flirteo con el dios del sueño.
La narración
que hacen los peritos de las observaciones telefónicas
( eufemismo utilizado para denominar el pinchazo
telefónico de un ciudadano por la policía
) son clarificadoras. Día 20 de septiembre
de 2000. “ Procesado X llama a procesada
Y para recordarle que ha dejado la llave de la
sede en el bar de al lado. Que han quedado a las
5 para hacer la pancarta. Que se lo diga a procesado
Z “. Día 30 de octubre de 2000. “
Procesado R llama a casa de procesado L para recordarle
que tienen que pagar el alquiler de la sede “.
Día 15 de noviembre de 2000. “ Procesada
J llama a casa de procesado M para ver si ya ha
encargado los bonos para recaudar fondos en la
campaña contra las ETTs. Este le dice que
estarán mañana “. Día
17 de noviembre de 2000. “ Procesado P llama
a procesada Q para citarla a una reunión
a celebrar en el Gaztetxe para decidir acciones
ante la amenaza de desalojo “. Día
10 de diciembre de 2000. “ Procesado C llama
a la sede y habla con persona no identificada
a pesar del operativo de vigilancia policial montado
y le dice que ha hablado con Betagarri y está
confirmado que participará en el Concierto
que se prepara para Enero en solidaridad “.
Día 12 de enero de 2001. “ Procesado
S llama a procesado T para decirle que ya ha encargado
las bebidas y refrescos para la txozna de las
fiestas del barrio. Que las llevarán el
día anterior a las fiestas. Que hay que
tener preparado el dinero para pagarlas cuando
las lleven “. La narración anterior,
de ficción en cuanto a fechas expresadas,
se ajusta a la realidad de lo hechos espiados
y narrados por los peritos. El relato policial
acreditaría las inquietudes sociales y
la militancia de los procesad@s en las diferentes
dinámicas políticas en que participaban
en sus pueblos y barrios, pero nada más.
El relato de hechos probaría hasta ahí,
pero a mi juicio, nada más. Las convicciones
de los peritos sobre que esa actividad política
era ordenada por la jerarquía de ETA ya
entra en el terreno del impulso político
de tesis apriorísticas diseñadas
ad hoc en las altas instancias del poder.
Mientras
va transcurriendo esta sesión, el juguetón
Morfeo se resiste a abandonar la sala y sigue
embriagando con sus efluvios dormideros al magistrado
elegido y por más que lo intenta ( cambios
de mano para sostener la cabeza haciendo palanca
en la barbilla, brazo apoyado en mesa que tapa
la zona de los ojos delatores, estiramientos y
giros de cuello a la vez que se abren los ojos
repetidas veces para espabilarlos, etc...) no
consigue evitar los ostentosos balanceos de la
cabeza mecida por el seductor hijo de Hipnos.
El lunes
28 de marzo, mientras en el Sótano 1 del
edificio judicial de la calle Génova continúa
el proceso a los jóvenes vascos, en la
superficie, la policía ha detectado un
grupo sospechoso que deambula por las cercanías,
que serán identificados de inmediato. El
documento de identidad de cada uno de ell@s servirá
para engrosar la lista de personas controladas.
Tras la identificación, el grupo se situará
en las cercanías de la sede judicial, antes
que adentrarse en otros territorios hostiles de
la ciudad. La policía no abandona el cerco
y desarrolla un operativo envolvente del grupo.
Los vehículos de las unidades de intervención
policial son colocados de tal manera que logra
el efecto de ghetto de los rodeados. La gente
que por allí pasa, observa a un grupo de
personas que está embolsada y vigilada
por la policía. El efecto de criminalización
de los identificados está logrado. El grupo
sospechoso está en las inmediaciones de
la sede judicial porque hay familiares y amigos
suyos que están siendo juzgados y otros
porque han detenido a alguna persona cercana.
¿ Qué delito han cometido para ser
tratados así por la fuerza policial ? El
jefe del operativo policial informará que
el objetivo ha sido cumplido, “L@s vasc@s
están controlad@s e identificad@s“.
En la calle,
la democracia española pide el carnet y
controla al grupo sospechoso de vasc@s cuy@s amig@s
y familiares han sido detenidos o están
siendo juzgados en la AN.
En los
sótanos de la audiencia nacional, la democracia
española enjuicia a jóvenes vascos
acusados de pertenecer a organizaciones de la
izquierda independentista.
José Manuel Hernández
de la Fuente. Abogado y miembro de la Comisión
Internacional de Juristas contra la Criminalización
de Ideas en Euskadi. 31 de marzo de 2005. Madrid.
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