Sumario
Jarrai-Haika-Segi:
Identificación:
El
sumario 18/01, independiente formalmente del Sumario
18/98, nace como pieza separada -pieza “A.A”-,
pero dentro del mismo sumario matriz 18/98. Sin
embargo, esta “pieza A.A.” abandonará,
por decisión del juez Baltasar Garzón,
el Sumario 18/98 y acabará por transformarse
en este sumario diferenciado, el Sumario 18/01.
El
06/03/01 el juez Baltasar Garzón dicta
orden de detención contra quince jóvenes,
presuntamente miembros de HAIKA , por considerar
que “integran”, a través de
su pertenencia a HAIKA, la organización
armada ETA. Garzón infiere en las conclusiones
que ambas organizaciones juveniles no constituyen
sino un “apéndice integrado en la
estructura terrorista ETA” y señala
que “la complementan en su actividad y le
sirven de cantera”, añadiendo que
“la vinculación de Jarrai-Haika con
la kale borroka (lucha urbana) está fuera
de toda duda según los documentos estudiados.
Es la estructura idónea para ejecutar esta
forma complementaria de lucha armada, que es necesariamente
una actividad terrorista, sea en apoyo de ETA
o en comunión con la misma”.
El
05/02/02 se dicta en las Diligencias Previas 172/01
–posteriormente Sumario 15/02-, seguidas
en contra de personas acusadas de pertenecer a
SEGI, un auto mediante el cual se declara formalmente
la ilicitud de la organización SEGI por
considerarla sucesora de las anteriores JARRAI-HAIKA.
Apoyándose en esta decisión, el
juez Baltasar Garzón llevará a cabo
el 08/03/02 una nueva operación contra
doce personas jóvenes vascas, sustentando
los autos de entrada, registro y detención
en la misma tesis en la que se apoyó la
decisión de ilicitud de las actividades
de SEGI. Se considera a SEGI como organización
a la que sitúa en “el entramado de
ETA-Ekin”; se considera que “constituye
la continuidad de la también ilegalizada
Jarrai-Haika” porque sus objetivos -“independencia
y socialismo”-; caracterización –“organización
revolucionaria que lucha por una Euskadi independiente
y socialista enfrentada al sistema capitalista
explotador de la juventud”-; y su estructura,
“son idénticos”. Reconoce que
en la investigación que instruye, las personas
que “aparecen como responsables de Segi
lo son en función de sus comparecencias
públicas” y de “comunicaciones
telefónicas intervenidas en las que se
evidencian que son las que toman las decisiones,
organizan las actividades y ordenan a otros la
ejecución de distintas misiones y encargos”,
así como por “la asistencia a reuniones
de carácter orgánico”. Sostiene
que las personas detenidas son “los máximos
responsables” de Segi y dirigen “las
actividades de ésta y que se refieren a
la kale borroka, amenazas y coacciones a personas
vinculadas con la Administración de Justicia,
Policía, Guardia Civil, entidades empresariales
y otras personas opuestas a los planteamientos
de ETA-Ekin”. Ninguna de estas acusaciones
genéricas aparecerá individualizada.
Después de tomarles declaración,
el 11/03/02, Garzón imputa a todas ellas
“un posible delito de integración
en la organización ETA-Ekin-Segi”,
así como 46 delitos de “terrorismo
por vía de inducción”. El
Juzgado se resiste a limitar la responsabilidad
por la participación en tales hechos a
la persona en concreto, y hace a todo el conjunto
de la organización responsable de dichos
hechos.
Por otra parte, este juicio ha sufrido una inactividad
fuera de toda razón durante cuatro años.
Precisamente se celebra la vista a falta de dos
meses escasos de que varios de los jóvenes
estén a punto de cumplir los cuatro años
encarcelados, límite de estancia en prisión
preventiva según la legislación
española, que se cumplirá el 6 de
marzo. De sobrepasarse este límite, los
jóvenes deberían haberse sido puestos
en libertad. Hubiera sido difícil explicar
esta inoperatividad del sistema jurídico
español, pero más difícil
parece enfrentar semejante juicio en tan corto
plazo de tiempo con todas las garantías.
1.En el año
1999, tras un largo proceso de debate, confluirán
Jarrai y Gazteriak, organización juvenil
del Norte del País Vasco (territorio bajo
administración francesa) para conformar
una nueva organización para jóvenes
vascos de ambos lados de la frontera, denominada
HAIKA. Esta nueva organización llevará
a cabo dinámicas diversas, desde el impulso
de los derechos colectivos de Pueblo Vasco hasta
campañas específicas sobre la precaria
situación económica y social de
la juventud vasca
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