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DA COMIENZO EL JUICIO
POR EL SUMARIO 33/01 CONTRA LAS ORGANIZACIONES
GESTORAS PRO AMNISTÍA Y ASKATASUNA
Documento word de identificación del sumario
33/01 (castellano)
Word
document with the description of the 33/01 Summary
(english)
Dossier
word d'instruction Sommaire 33/01 (français)
Documento
word d'identificazione dell'Istruttoria 33/01
(italiano)
Document
word d'Identificació del Sumari 33/01
(català)
Documento
word de Identificaçom do Sumário
33/01 (galego)
Auto de procesamiento
Tout
les sessions en français
07/5/08
Sesión nº7
Declaran los testigos presentados por los acusados
Los
procesados, que habían renunciado a la
defensa jurídica, y con ello a la gran
mayoría de sus testigos, sí pidieron
a sus abogados que declararan 14 testigos que
pudieran mostrar ante el tribunal la dimensión
de la represión del estado y las funciones
que tenían ante esos casos los organismos
enjuiciados. Los primeros 7 testigos propuestos
relataron su vivencia en casos de tortura, condiciones
penitenciarias inhumanas o asesinatos por parte
del terrorismo de estado o por cuerpos y fuerzas
de seguridad del estado.
Así,
el director de «Euskaldunon Egunkaria»,
Martxelo Otamendi, denunció que fue torturado
por la Guardia Civil, al igual que Unai Romano.
Edurne Brouard y Arantza Lasa relataron la muerte
de sus familiares a manos del GAL, así
comos Goreti Ormazabal, hermana de Juan Mari Ormazabal
que resultó muerto tras ser tiroteado por
la Ertzaintza en Bilbo; María José
Campos relató las condiciones de vida en
que se encuentra su marido, enfermo incurable
hoy en día en prisión al igual que
Usoa Esteban Nieto, esta vez en el caso de su
hermano Esteban Esteban Nieto, cuya enfermedad
contraída en prisión le llevó
a la muerte.
La
magistrada Teresa Palacios intentó evitar
estos testimonios, interrumpiendo a los testigos
y pidiéndoles que se ciñan a su
relación con el movimiento pro-amnistía.
En ese sentido, los testigos relataron que este
movimiento les ofreció el apoyo y solidaridad,
en esos momentos de «desamparo, confusión
e impotencia», en palabras de Goreti Ormazabal.
La hija de Santi Bouard, lider de Batasuna asesinado
por el GAL, remarcó que «existe todo
un movimiento de solidaridad que denuncia y que
respalda a los que han sufrido la violencia de
cerca».
06/05/08
Sestión nº6
La Ertzaintza evidencia sabotajes contra el poder
judicial
Agentes
de la policía autonómica vasca continuaron
presentando por videoconferencia sus atestados
en referencia a diferentes sabotajes contra juzgados
de paz en su ámbito de actuación,
la Comunidad Autónoma vasca.
Con esta
testifical, el fiscal pretende extender la responsabilidad
moral de estos sabotajes de forma genérica
a los procesados, quienes han denunciado públicamente
la acción de la justicia española
en referencia al conflicto vasco. Durante la práctica
de esta prueba sólo se hizo una mención
individual, para el procesado Aratz Estonba, relatándose
que fue detenido tras una manifestación
en solidaridad con los presos por un delito de
atentado. Estonba, fue juzgado por estos hechos
y quedó absuelto.
30/04/08
Sesión nº5
Comparecen miembros de la Ertzaintza
Tras el
turno de la Guardia Civil, agentes de la Policía
Autonómica vasca testificaron en la vista
por medio de un sistema de video conferencia.
Así, trece agentes se limitaron a dar a
conocer los atestados recogidos tras los ataques
con artefactos caseros sufridos por juzgados de
paz de localidades como Ordizia, Oiartzun, Eibar,
Villabona, Portugalete, Bergara, Zornotza, Leioa,
Ondarroa y Durango.
Declarando
al trasluz para evitar ser reconocidos, y con
una calidad técnica lamentable, los agentes
mostraban informes de atestados y reportajes fotográficos
con los daños materiales ocasionados en
los juzgados. También mostraron datos que
se referían a pintadas o pancartas aparecidas
en las inmediaciones del lugar de los hechos y
sobre la repercusión que tuvo en prensa
las reivindicaciones de sus autores sobre la razón
de los ataques. Todas ellas se referirían
a la situación de los presos políticos,
a situaciones represivas concretas o al papel
represor que se atribuye al poder judicial.
De esta
manera, se supone que las acusaciones pretendían
demostrar la vinculación de los procesados
en estos ataques, si bien no de forma directa,
al haber señalado o criticado a quienes
después sufrieran estos ataques.
29/04/08
Sesión nº4
Comparecen Guardias Civiles
Cuatro
agentes de la Guardia Civil, que instruyeron las
diligencias abiertas tras las detenciones de Ibon
Aranalde y Susana Atxaerandio, declararon en calidad
de testigos protegidos de la acusación
en una sesión brevísima. Así,
sostuvieron que los detenidos habían declarado
que Maite Diaz de Heredia era responsable en Araba
de Gestoras pro Amnistía y Xabin Juaristi
responsable de Gipuzkoa en Askatasuna –hechos
que ellos mismos reconocieron en la primera sesión
del juicio-. Los guardia civiles aseguraron que
los detenidos, en sus declaraciones en comisaría,
les «comentaron» la forma de financiación
y la estructura interna de los organismos antirrepresivos.
Así, hablaron que estos organismos se financiaban
por medio de “rifas, txoznas –casetas
móviles que se preparan en fiestas- sorteos
y huchas que colocaban en bares”. En cuanto
a la estructura, hablaron de la existencia de
nivel “nacional, provincial, comarcal y
local”.
El Ministerio
Fiscal y el abogado de la AVT trataron de desmontar
las denuncias de tortura realizadas la jornada
anterior por los tres represaliados vascos que
declararon como testigos, a proposición
de la acusación. Los tres guardias civiles,
en el mismo sentido que su compañero la
víspera, dijeron que las declaraciones
de los detenidos se realizaron con presencia de
un abogado de oficio y se les instruyeron de sus
derechos. Ninguno había tenido ningún
problema procesal en torno a estos hechos. Uno
de ellos, aseguró que “no en este
caso”.
Los abogados
de la defensa no participaron en el interrogatorio,
tal y como ha sido solicitado por los acusados.
28/04/08
Sesión nº3
Declaraciones de testigos de la acusación
La decisión
de los procesados de renunciar a la defensa jurídica,
tras la primera sesión, ha trastocado el
calendario que la Sala había diseñado
reduciendo el número y la duración
de las sesiones.
En el turno
de los testigos de la acusación, estos
llamaron a tres ciudadanos vascos que pretendidamente
darían luz sobre algunas de las acusaciones
que se presentan contra los miembros del Movimiento
pro Amnistía. Si bien con las declaraciones
de Susana Atxaerandio y de Ibon Aranalde solamente
se pretendía presentar la filiación
a Gestoras-Askatasuna en el caso de Maite Díaz
de Heredia y Xabin Juarista –hecho que ellos
mismos han reconocido ya públicamente-
la declaración de Jorge Olaiz sí
que era más relevante, ya que declaró
tras su detención que el responsable de
Gestoras Josu Beaumont le había hecho llegar
una carta para ponerle en contacto con ETA. Olaiz
relató que tras su detención en
diciembre de 2001, dos meses después de
la detención de 14 miembros de Gestoras,
la Guardia Civil le había obligado por
medio de torturas a realizar dicha declaración
contra Josu Beaumont. Una vez ante el juez, Olaiz
negó este hecho, denunciando el trato sufrido.
Ahora en calidad de testigo, ratificó que
esas declaraciones habían sido «no
fueron voluntarias sino preparadas en comisaría».
El fiscal,
Carlos Bautista, y el abogado de la AVT trataron
de desacreditar sus declaraciones aferrándose
a que no se ha celebrado ningún juicio
contra los agentes que participaron en su día
en su toma de declaración.
Los tres
testigos denunciaron que en los interrogatorios
se les practicó la tortura. Atxaerandio
refirió «golpes, humillaciones, abusos
sexuales y vejaciones», Aranalde dijo que
cuando declaró estaba «anulado sicológicamente»
y en referencia a la investigación de estos
hechos, Olaiz dijo que “interpuso denuncia
por torturas, pero nadie le preguntó más
sobre estos hechos”.
La
sesión concluyó con la declaración
del guardia civil que tomó declaración
a Olaiz para asegurar que sus manifestaciones
habían sido “preparadas de forma
espontánea”. Ante dicho lapsus, la
presidenta de la Sala le conminó a corregirse,
tras lo cual, dándose cuenta del error,
aseguró que las declaraciones de Jorge
Olaiz en comisaría habían sido “voluntarias”
y que nunca habían tenido “problemas
procesales en torno a estos hechos”.
21/01/08
Sesiones nº1 y 2
Los procesados renuncian el ejercicio de la defensa
jurídica
El día
21 de abril se celebró la primera sesión
en el juicio seguido contra miembros de Gestoras
Pro Amnistía – Askatasuna ante la
Audiencia Nacional española por presunta
pertenencia a organización armada. Uno
tras otro, los 27 activistas del movimiento de
denuncia de la represión de estado y de
solidaridad con las víctimas de esta violencia,
relataron los motivos de su actividad, así
como los ámbitos en los que esta se desarrollaba:
desde la participación en ruedas de prensa
y movilizaciones pacíficas, hasta las dinámicas
de recogida de fondos para hacer frente a los
gastos que genera la política de dispersión
a presos y familiares, pasando por la interpelación
y cooperación con otros agentes políticos
o sociales, o la asistencia jurídica a
ciudadanos y ciudadanas vascas. Así, detallaron
las dinámicas en las que participaron para
denunciar la dispersión de los presos políticos
y la repercusión en sus familias, las pésimas
condiciones de vida en las cárceles, la
tortura, el estado de alta militarización
de Euskal Herria, la guerra sucia, la violencia
policial etcétera.
Además,
los procesados expusieron sus razones para participar
en ese movimiento: el impacto de la represión
en primera persona o en persona de sus familiares,
o la concienciación por hechos represivos
de gravedad excepcional.
Tras ello, uno por uno consideraron que “la
sentencia está redactada”, que “el
juicio es la mera escenificación de una
condena previamente decidida”, o que simplemente
es “una farsa” en boca de algunos.
Por ello, y ante la experiencia en juicios anteriores,
constatando la falta de garantías procesales
para llevar a cabo un proceso en términos
jurídicos, los procesados renunciaron al
ejercicio de la defensa jurídica. En un
texto, firmado por todos los imputados y trasmitido
a la opinión pública explicaban
que no están dispuestos a plantear “defensa
de los derechos civiles y políticos que
nos asisten, porque precisamente esos derechos
no pueden ser negociables ni fiscalizables. No
reconocemos a dicho tribunal de excepción
ninguna legitimidad para ello”.
Sus
defensas explicaron al tribunal que rechazarían
asimismo la comparecencia de 250 de los testigos
propuestos, manteniendo una docena, todos ellos
víctimas directas o familiares de víctimas
de la violencia del estado.
Tras las declaraciones, la presidenta del tribunal,
Teresa Palacios, tomó la palabra para responder
a la denuncia política del juicio y de
la imparcialidad del tribunal, considerando que
«no se está enjuiciando a la Audiencia
Nacional, frente a lo que han venido manifestando.
No juzgamos ideologías, sino actividades
delictivas».
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